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"Estoy de acuerdo en que puede existir algo de sobre diagnóstico, pero en general no creo que confundamos el TDAH con las características del desarrollo infantil"

22 de febrero de 2018

Iria Calleja es psicóloga en ejercicio desde hace 10 años y profesora-tutora de la UNED en el grado de Psicología, doctoranda en educación, deporte y salud y coordinadora del equipo de la Fundación Ingada (Instituto Gallego del TDAH y trastornos asociados) en Vigo. Del 20 de febrero al 8 de mayo impartirá en el Centro Asociado el curso "¿Por qué mi hijo no se parece a los demás?: La realidad del TDAH". 

La tarea de discernir algo normal de lo patológico es muy complicada. ¿Es mi hijo hiperactivo o sólo muy movido? ¿Cómo podemos diferenciarlo? 

Es efectivamente complicado, en la Fundación Ingada abogamos por un acercamiento multidisciplinar, que incluya la valoración de profesionales de la medicina (pediatría, neurología pediátrica etc.) y la psicología clínica. También es muy importante recoger la valoración de la familia y de los profesionales educativos, en cuanto a la conducta, el aprendizaje y las emociones de los niños, es así como podemos establecer de una forma más exacta si nos encontramos ante un Trastorno por Déficit de Atención o no.

Fruto de la inmediatez y la excesiva cantidad de estímulos que recibimos por segundo, entre otras muchas características, los más pequeños, se ven sometidos a una fuerte presión ambiental y a descomunales exigencias. Una de las características que más llama la atención es la baja tolerancia que tienen nuestros pequeños al aburrimiento. ¿Vivimos en una sociedad que nos obliga a acelerar el ritmo? 

Absolutamente de acuerdo; es una característica repetida hoy en día que los niños y niñas, incluso los adolescentes, tengan baja tolerancia tanto al aburrimiento como al fracaso. Este es, además, un rasgo que se repite entre las personas con TDAH; les cuesta planificar y trabajar con el pensamiento abstracto y crítico, de forma que se centran más en lo inmediato, tanto cuando están viviendo emociones negativas como con las positivas o los premios; necesitan una satisfacción más inmediata a sus demandas.

Aproximadamente tres cuartas partes de las causas de este trastorno neurológico se deben a la genética que estos niños heredan, con lo que el 25% restante se debe a factores ambientales (tipo de familia, estilo de comunicación, relaciones afectivas, atención, apego, normas y límites, etc.). Y es aquí donde entramos en escena los padres, las madres, los profesores, la familia extensa, los amigos, etc. En estos casos, ¿es posible evitarlo? 

No. El TDAH es un trastorno de tipo neurobiológico, con una afectación en las funciones ejecutivas. En los casos en los que están faltando límites o coherencia en las normas podemos hablar de un trastorno de conducta o trastorno negativista desafiante (que también puede aparecer asociado al TDAH en parte por la necesidad de inmediatez de las demandas y los reforzamientos que antes comentábamos). En el caso de niños y adolescentes con TDAH es primordial la implicación de la familia y la escuela, en el mantenimiento de pautas ordenadas de rutinas y de comunicación, para que estos niños avancen con una autoestima lo menos afectada posible, que suele ser de lo primero que se deteriora.

El Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad, comúnmente conocido como TDAH, es uno de los trastornos que más se diagnostica en la infancia. Los estudios científicos concluyen que en torno a un 5-7% de la población infantil y un 2% de los adultos están diagnosticados de TDAH. Sí, correcto, hay una afectación importante en la población general y en algunas ocasiones aparece conjuntamente con otro tipo de trastornos. En la población adulta encontramos a muchas personas a las que en su día no se les diagnosticó y que han derivado en otros trastornos por no ser atendidos de forma temprana, por eso es tan importante diagnosticarlo a tiempo.

Infancia o educación primaria. ¿Cuándo es el mejor momento para realizar un diagnóstico de TDAH? 

Los primeros problemas suelen aparecer en la educación primaria, en la que se exige que el niño permanezca quieto por prolongados períodos de tiempo, y se incrementa, además, la exigencia académica. Es cuando comienzan a ser evaluados numéricamente y cuando la afectación frontal que presentan estos niños empieza a llamar la atención, por errores frecuentes, problemas en la memorización y recuerdo y sobre todo porque el esfuerzo que hacen en el estudio (normalmente con la ayuda de sus familias), no se ve reflejado en los resultados en el boletín de notas. Podemos encontrar a niños en edades más tempranas en las que el TDAH ya se presenta de forma evidente, pero en mi experiencia, es más frecuente esperar al comienzo de la educación primaria para evaluar si por sí mismos son capaces de adaptarse a las exigencias de la escuela o si hay dificultades en este sentido.

Los expertos coindicen en señalar que este trastorno está, en la actualidad, sobrediagnosticado. ¿Confundimos TDAH con infancia? 

Estoy de acuerdo en que puede existir algo de sobre diagnóstico, pero en general no creo que confundamos el TDAH con las características del desarrollo infantil. Yo me encuentro en general a madres y padres muy esforzados, lo mismo que a un montón de profesores y profesoras que desean formarse para adaptarse mejor a todos su alumnado, sean cuales sean sus características. La asistencia a los cursos en el Centro de Formación y Recursos del Profesorado que llevamos varios años haciendo desde la Fundación Ingada así nos lo demuestran.

Es posible que los síntomas del TDAH se intensifiquen en la adolescencia. ¿Qué riesgos o peculiaridades presenta este trastorno en esta nueva etapa de cambio? 

Debido a que la idea que tenemos sobre nosotros mismos la construimos normalmente comparándonos con los otros, estos chicos y chicas suelen tener una autoestima bastante pobre, ya que en general, tienen peores resultados académicos y suelen estar metidos en más líos que sus compañeros debido a su impulsividad. Por tanto, puede ser que comiencen a mentir o a relacionarse con los demás desde el rol de desafiantes. También, debido precisamente a esta impulsividad, suelen tener más comportamientos de riesgo que la media (hábitos no saludables, comportamientos sexuales de riesgo, conducción temeraria, etc.)

¿A quién está dirigido el curso y qué pretender aportar al participante? 

Este curso está abierto a profesionales de la educación y de la salud, a estudiantes de ambos campos, a familias de personas con TDAH y en general, a cualquiera que quiera aprender más sobre este trastorno y cómo abordarlo integralmente. Nuestra propuesta recoge a profesionales del equipo de la Fundación Ingada en Pontevedra que trabajan en diversos ámbitos (psicología, medicina y distintas etapas educativas) para dotar a los asistentes de conocimientos lo más prácticos y útiles posibles, acerca del tratamiento educativo, psicoterapéutico, farmacológico y de dinámica familiar.

Información y matrícula aquí.

Rúa de Portugal 1 36162 Pontevedra - Pontevedra. tel.: 986851850 informacion@pontevedra.uned.es