"Los conflictos y la violencia en el trabajo se consideran riesgos emergentes porque en los próximos años se esperan que aumenten dadas las condiciones laborales"

29 de julio de 2017

Amparo Osca Segovia es profesora de Psicología de las Organizaciones de la UNED. Del 12 al 14 de julio dirigirá el curso “Violencia, agresividad y resolución de conflictos” que se celebrará en el Centro Asociado a la UNED en Pontevedra.

¿Por qué una ponencia sobre el conflicto y la violencia en el mundo del trabajo?

Porque soy profesora de Psicología de las Organizaciones y, según las agencias que se dedican a estos temas, los conflictos y la violencia en el trabajo se consideran riesgos emergentes porque en los próximos años se esperan que aumenten dadas las condiciones del mundo del trabajo y de la sociedad en general. La precariedad laboral, las elevadas demandas en todos los sentidos, las desigualdades, etc., son el caldo de cultivo para este tipo de conductas, tanto de los conflictos como de la violencia en el trabajo.

Sin embargo, conflicto y violencia no son lo mismo, ¿o sí?

No, aunque pueden estar relacionados. El conflicto no tiene por qué ser necesariamente negativo mientras que la violencia sí lo es. Los conflictos son normales en cualquier situación social y, manejados adecuadamente es decir, buscando la forma de integrar las opiniones opuestas o diferentes pueden ser una fuente de mejora personal e incluso organizacional. Sin embargo, cuándo un conflicto no se gestiona bien puede acabar en violencia, abierta o encubierta, y esta es en todos los casos negativa.

Concretamente, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) considera que la violencia es una amenaza para la dignidad, la seguridad y la salud no sólo de los trabajadores, también de sus familias e incluso de la sociedad en su conjunto, por su repercusión sobre los resultados personales y económicos. Recientemente, su importancia se ha puesto de manifiesto en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, cuándo aboga por lograr un empleo pleno y productivo que reduzca las desigualdades sociales y garantizar un trabajo decente para todos los trabajadores.

¿Puede explicar algo más sobre la forma de gestionar los conflictos?

Todos sabemos, porque lo hemos vivido, aunque no lo hayamos estudiado que hay dos tipos de conflictos: conflictos relacionados con las tareas o el trabajo que desempeñamos y conflictos personales de carácter emocional. Los primeros son más fáciles de gestionar pero, evidentemente los segundos son complicados y requieren esfuerzos más importantes. De esas estrategias hablaremos en este curso.

Y la violencia ¿cómo se resuelve?

De nuevo hay que aclarar a qué entiende por violencia. Determinados actos violentos pueden ser delictivos y entonces queda aplicar la ley (p. ej. violencia física, acoso moral o sexual), pero hay muchas acciones violentas que pueden quedar encubiertas y que deterioran el clima laboral, la salud de los empleados y, en definitiva, la eficacia de las organizaciones e instituciones. En ese sentido lo más adecuado es establecer programas preventivos que permitan identificar indicadores que pueden hacer que la situación empeore desembocando en conflictos y, sobre todo, en violencia.

¿Hay trabajadores o trabajos más expuestos a estos problemas?

Pues sí, todos los trabajos que requieren contacto personal con clientes o usuarios son más susceptibles de problemas. La crisis económica y otros factores han hecho que muchos servicios pierdan calidad y, además, los clientes están cada vez más dispuestos a reclamar sus derechos a los profesionales con los que interactúan pero que pueden no ser los responsables directos de ese deterioro. En ese sentido los profesionales de la salud o de la educación son sectores especialmente expuestos pero también todos aquellos que impliquen contacto directo con clientes. En este sentido, por ejemplo, las mujeres trabajadoras tienen riesgos específicos por propia condición y por ocupar puestos en los que la interacción social es más frecuente.

¿Cuáles son los objetivos y a quién va dirigido el curso?

Si continuamos con la idea del aumento de la violencia en las organizaciones, podemos entender que implica un aumento de la violencia en la familia, en la escuela y en la sociedad en su conjunto. En este sentido, en el curso diferentes profesionales y expertos se dedicarán y hablarán en concreto sobre las particularidades de la violencia, la agresividad y el conflicto en cada uno de estos ámbitos.

El curso está dirigido, por supuesto a estudiantes y profesionales vinculados estos ámbitos (educación, sanidad, psicología, derecho, sociología, etc.), pero también a todos aquellos que quieran saber más de este tipo de problemas tan importantes a nivel personal y social.

Más información y/o matrícula: 

“Violencia, agresividad y resolución de conflictos”